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Argentina adhirió al Convenio Marco para el Control del Tabaco



Es el primer tratado global sobre salud pública aprobado con el auspicio de la Organización Mundial de la Salud, que coordina la acción internacional para el control del tabaquismo

25 de Setiembre 2003

 

El Presidente de Argentina Kirchner firma en Nueva York el convenio marco internacional sobre control del tabaquismo

Fuente: La Voz del Interior

El Convenio Marco para el Control del Tabaco es el primer acuerdo mundial de salud pública para reducir el consumo de cigarrillos. Fue aprobado por unanimidad el 21 de mayo en Ginebra por los 192 miembros de la OMS pero, para que entre en vigencia, requiere la firma y la ratificación parlamentaria de 40 países. Con la firma del presidente argentino, ya son 44 los Estados adherentes, pero Noruega es el único que ya lo ratificó a nivel legislativo.

El presidente de la Nación, doctor Néstor Kirchner, suscribió el 25 de Setiembre 2003, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, el Convenio Marco para el Control del Tabaco. Posteriormente a la firma, el presidente Kirchner se comprometió a enviar de inmediato el correspondiente proyecto de ley al Congreso de la Nación, para que sea tratado a la mayor brevedad posible.

A partir de la firma, el gobierno argentino promoverá la sanción de leyes que limiten lo máximo posible la publicidad y promoción del tabaco; aumenten los impuestos a los cigarrillos para disminuir sus ventas; y amplíen los espacios libres de humo para proteger al fumador pasivo.

 

Argentina cambia:

 Produce gran satisfacción observar el fuerte respaldo que la administración del presidente Néstor Kirchner ha dado a las actividades tendientes al control de la epidemia más importante de la actualidad: el tabaquismo.

Los gobiernos argentinos anteriores al actual siempre se mostraron reticentes en su adhesión al convenio, situación que fue duramente criticada  en la reunión que, en Ginebra, procuraba establecer un Convenio Marco para el Control del Tabaco en Febrero 2003, lo cual significó para Argentina recibir el antipremio "Premio Cenicero Sucio",  distinción sarcástica otorgada por 180 ONGs de todo el mundo que la eligieron, entre 191 países, como consecuencia de la postura contraria a la prohibición de la publicidad.

Entonces la delegación argentina se opuso con el argumento, propio de las tabacaleras, de que no se debería cuestionar la libertad comercial, lo cual le valió la respuesta de que la posición de la delegación argentina guiada por el representante de la Secretaría de Agricultura y director de Reconversión de Areas Tabacaleras, representaba los intereses de la industria del tabaco. No solamente las ONG sino también el presidente de la Fundación Cardiológica Argentina acusaron al representante de la Secretaría de Agricultura en la delegación argentina de defender los intereses de las tabacaleras

Para las ONGs, esa postura se alineaba con la posición de las multinacionales del tabaco: la Argentina había pedido que el convenio que resultase pudiera ser firmado con reservas y  pretendía subordinar el Convenio –cuyos propósitos son sanitarios– a previos tratados comerciales favorables a la industria tabacalera.

 

Preparativos para la firma

Enfocando estos temas, la Secretaría de Programas Sanitarios organizó en Agosto 2003 unas “Jornadas Internacionales sobre Control del Tabaco” en Buenos Aires, donde expertos de la OMS, la Organización Panamericana de la Salud, el Banco Mundial, y de los países del Mercosur expusieron sobre las implicancias del Convenio Marco para la Argentina y la región. Al encuentro fueron invitados todos los legisladores nacionales. En este marco se informó que los países del Mercosur, Bolivia y Chile pondrán en marcha un plan coordinado de lucha contra el tabaquismo,

Vera Luiza Da Costa e Silva, funcionaria de la OMS e impulsora del Convenio Marco, llegada especialmente desde Ginebra, Suiza, remarcó la importancia de restringir la publicidad de los cigarrillos y de aumentar los espacios que las leyendas preventivas contra el tabaco tienen en los paquetes. Puso como ejemplo a Brasil, donde una cara completa del paquete tiene un mensaje de advertencia sobre los riesgos de fumar, mientras aquí solamente va una pequeña leyenda. Destacando que en Argentina y en muchos países de Latinoamérica, el precio de los cigarrillos es significativamente más barato que en EE.UU. y Europa, donde un paquete anda entre los 4 y 5 dólares. El hecho de que el precio sea tan bajo incentiva a fumar a los más jóvenes.

 

Estrategia para el Control del Tabaquismo

La estrategia será similar a la desarrollada para imponer las leyes de Prescripción de Medicamentos por Nombre Genérico y antes de impulsar los proyectos en el Congreso se buscará consenso entre legisladores, sociedades médicas y las ONGs, para que tenga una representación social de la comunidad.

El tabaquismo representa una  epidemia lenta en su desarrollo y difícil de combatir, no sólo por los intereses comerciales que tiene, sino porque de alguna manera el oportunismo político  en que viven las sociedades, hace más complicado plantear temas cuyos costos frente al enemigo se pagan hoy y sus beneficios se obtienen dentro de 20 años.

El Gobierno se compromete a hacer una estrategia gradual para:

El Convenio Marco, aprobado en mayo pasado en Ginebra, recomienda medidas concretas en la lucha concretas en la lucha contra el tabaco:

Datos estadísticos

Argentina es el tercer mayor consumidor de tabaco de América latina y el Caribe en términos de volumen –después de Brasil y México- aunque hay que señalar que estos dos países tienen poblaciones mucho mayores que la Argentina.  Y hay señales de alarma del tabaquismo que sigue en crecimiento, sobre todo en mujeres y adolescentes:

El Ministerio de Salud hizo algunos estudios  donde se calculó qué sucedería si se aumentase un 25% los impuestos al tabaco. El precio subiría un 16,5%, el consumo bajaría un 5,6%, los ingresos del Estado suben un 18,2% y los ingresos de la industria tabacalera bajan un 5,2%, lo cual  salvaría vidas, ahorraría costos en salud y aumentaría los ingresos del Estado.  La encuesta del Ministerio de Salud realizada a adolescentes, también arrojó que el 70% de los chicos de entre 13 y 15 años dijo vivir en un hogar donde se fuma y que un 34,4% de las chicas de 15 años respondió que fumar ayuda a bajar de peso.

En el Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay - el 69,6% de los jóvenes de entre 13 y 15 años   son fumadores pasivos y ya contrajeron la adicción el 32% de los varones y el 33% de las muchachas de esa edad, siendo Argentina el país que tiene el mayor número de fumadores pasivos de Sudamérica, el 70% de la población, mientras que Brasil y Bolivia tienen un 40%, Chile un 61% y Uruguay un 64%.

 

Al Congreso de la Nación

Si bien en el primer mundo las empresas tabacaleras comienzan lentamente a reemplazar su producción de tabaco por otros rubros, tal el caso de Philip Morris ahora llamado Altria fabricando alimentos, pero todavía impulsan el tabaquismo en los países del sur, como en Argentina donde las subsidiarias Massalin Particulares y Nobleza Piccardo siguen aumentando las ventas de cigarrillos con su publicidad engañosa dirigida a niños, adolescentes y mujeres.

El Convenio Marco para el Control del Tabaco es un acuerdo mundial de salud pública para reducir el consumo de cigarrillos, que requiere para que entre en vigencia la firma y la ratificación parlamentaria de 40 países. El Presidente Kirchner enviará el proyecto de ley para que sea tratado en el Congreso de la Nación, donde con seguridad será trabado por los legisladores de las provincias productoras de tabaco, por lo cual debe acompañarse un proyecto para sustituir sus cultivos por otros también rentables y sanos, como citrus.

Políticas de sustitución de cultivos de tabaco se han puesto en marcha en otros países productores como Brasil, para evitar un impacto en las economías regionales, pudiendo convertirse en un factor de integración al Mercosur. Pero los legisladores deben asumir el cambio, considerando que el tabaco contiene una droga, la nicotina, que produce adicción, enfermedades y muertes prematuras. Con seguridad el fumador pierde 15 años de vida y de familia.

Otro punto  es que una restricción de la publicidad del tabaco no tiene efecto porque las empresas tabacaleras siempre encuentran un resquicio para llegar hasta niños y mujeres. La prohibición de la publicidad del tabaco debe ser absoluta y total.

A los pocos días de la firma del Convenio Marco, el 29/09/2003,  Philip Morris presentó la publicidad de Marlboro a página entera, en la contratapa de las principales revistas argentinas

 

 

"Vendrán o irán donde está el sabor y conseguirán enfermedades prematuras" mientras los legisladores se demoren o se muestren remisos en aprobar las leyes para el control y prevención del tabaquismo. Porque con seguridad las empresas productoras de cigarrillos harán presión y colocarán regalos en las cuentas bancarias de senadores y diputados, quienes generalmente no se preocupan del "bien común" sino del bien propio.

 

Conclusiones

El tabaquismo es un  problema de salud  social que se relaciona con las políticas nacionales y locales, por lo cual el establecer una dirección de la salud pública que apoye cambios de estilo de vida, en lo relativo a la prevención y control del tabaco, es una POLÍTICA DE ESTADO en salud.   La forma en que la gente se comporta, los patrones de conducta individual, y los riesgos a los que se expone, influyen de un modo decisivo en su estado de salud, condicionando sus posibilidades de enfermar y morir antes de lo previsible.

La actitud del nuevo gobierno argentino muestra un cambio con respecto a las administraciones anteriores, con la firma de Convenio Marco para el Control del Tabaquismo y la preparación de la estrategia de salud. Ahora la situación es distinta porque el gobierno apoya  políticamente  la PREVENCIÓN y control del tabaquismo,  lo cual es signo de una administración que privilegia los derechos de la salud, por encima de los intereses comerciales.

Se debe mirar con atención hacia el Congreso para observar la actitud de cada legislador hacia las leyes que presentará el Poder Ejecutivo. Hay que ver  quienes apoyan y quienes se oponen a leyes de salud que evitarán muchas enfermedades a los argentinos, y pedirles cuentas de las demoras, dilaciones, oposiciones, retardos, y de todos los sinónimos que signifiquen que priorizan los intereses comerciales de la industria del tabaco y seguramente los propios. 

 

Referencias


www.tabaquismo.freehosting.net

Octubre 2003

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