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Argentina en tiempo de elecciones Y la valoración de los políticos por sus principios éticos - Junio 2003 - |
Argentina ha entrado en período de elecciones para elegir sus representantes en todos los niveles comenzando por la Presidencia, y continuando con gobernadores, legisladores e intendentes. Por lo cual los ciudadanos tienen que analizar tanto las plataformas como los antecedentes, valores, competencia y conducta de los candidatos.
Las elecciones
Como consecuencia de la crisis argentina y con la finalidad de conseguir cambios de fondo en las estructuras políticas, jurídicas, sociales y económicas en el año 2003 se realizan elecciones en forma escalonada. Comenzó el 27 de Abril 2003 con la elección del presidente y continúa con elecciones para gobernadores y luego legisladores e intendentes.
Nunca como ahora el voto ha sido tan meditado y analizados los antecedentes y el comportamiento de los candidatos, y así también se trata de examinar las plataformas de los partidos políticos. Si bien la experiencia de años de democracia ha mostrado que las plataformas muchas veces son un adorno para exhibir datos y promesas que no se cumplen.
Por esto, sin perder de vista la plataforma, es más importante concentrarse en la persona de los candidatos, sus antecedentes y valores, su ética, su actuación política y social; poniendo especial énfasis en conocer su formación y su familia. Simplemente porque si no pone atención en su familia tampoco la pondrá en la patria, y seguramente tampoco en el bien común sino en los beneficios propios.
La ética pública y el bien común son importantes porque la causa de la crisis argentina no es solamente económica sino fundamentalmente moral y ética. La sociedad y sus representantes han perdido valores en el curso de los últimos años, en un proceso inducido por la dirigencia y promovido por medios masivos de comunicación.
La escala de prioridades valorativas en el accionar y en organizaciones públicas es algo reclamado por la sociedad en las asambleas de participación comunitaria y debe formar parte de las plataformas de los grupos políticos. Los valores son el fundamento y la lógica principal sobre la cual se procede a profundizar en cualquier cuestión.
Como dato principal el Bien Común debe estar siempre por encima del beneficio individual y tener una escala de prioridades valorativas, donde las finanzas se supeditan a la economía, esta a la política y ambas a los valores y naturaleza del país. Es decir la cultura argentina que a su vez se subordina a lo trascendente hacia Dios.
El voto debe ser responsable y maduro, y tenerse en cuenta especialmente los programas de Gobierno que se proponen y la competencia y la probidad moral de los candidatos. Se puede controlar con el sufragio la gestión de gobierno.
La democracia supone que, antes de elegir, haya reflexión y debate, información y análisis, reglas de juego controladas. El papel de los partidos políticos reside en alimentar el debate público con altura y respeto. Acudir a las urnas es un derecho, pero también un deber. El voto no puede darse a la ligera, es un acto moral que debe ser consciente y que requiere de un discernimiento objetivo y desapasionado.
Difusión de programas
Los partidos tienen la obligación de hacer conocer con claridad y suficiente antelación sus programas, porque no se puede aceptar que quienes se preparan para gobernar no ofrezcan con claridad sus conceptos sobre aspectos fundamentales.
La política debe subordinarse al orden moral, no es algo neutro o indiferente para la fe cristiana. En ella van implicadas las personas y el bien común de la sociedad entera. Hay que proteger ese orden moral necesario para el funcionamiento de la sociedad.
Consideración de los valores éticos
Se puede hacer una lista de los valores éticos que deben figurar en las plataformas electorales para los comicios y, sobre todo, los valores personales que corresponden a cada político que aspira a un cargo:
derechos fundamentales, la defensa de la dignidad, la preservación de la libertad y la custodia de la vida.
La promoción del hombre y la custodia de los
promover el bien común. La principal finalidad de la acción política debe ser
La política debe subordinarse al orden moral, considerando las personas y el bien común de la sociedad entera.
vida humana debe ser defendida y preservada desde su concepción y hasta su fin natural. Por lo cual debe exigirse definiciones en aspectos importantes, como el aborto, la anticoncepción y políticas de Estado en cuanto a familia y población. La
del aborto.
Aborto: Examinar las ideas respecto del aborto y el derecho a la vida desde la concepción; el consumo de fármacos abortivos como anticonceptivos y la posición respecto a la despenalización y legalización
Anticoncepción: El embarazo comienza en la concepción que se produce varios días antes de la implantación del niño en el útero (nidación), de manera que la defensa de la vida desde la concepción implica el resguardo del ser humano desde la unión de óvulo y espermatozoide. Por esto los anticonceptivos que impiden la implantación del nuevo ser en el útero son microabortivos y se debe indagar a este respecto en la plataforma y en el candidato.
Valoración de la ley de Salud Reproductiva y proponer soluciones reales a los problemas del aspecto reproductivo de la salud humana, con la educación en general y en particular, en el valor de la propia persona y "del otro"; el fortalecimiento de la familia; la mejora en las condiciones de trabajo, en especial, de la mujer; la valoración y el reconocimiento social de la maternidad.
Familia: La familia debe estar contemplada como una política de Estado, asegurando condiciones socioeconómicas y ambientales para su desarrollo.
Demografía: La actitud sobre el Control Demográfico y políticas de población en Argentina. Un país despoblado que necesita cien millones de habitantes para desarrollarse, no requiere un control demográfico mediante la anticoncepción sino un estímulo de la natalidad dentro de una POLÍTICA DE ESTADO que promueva la familia. Unido a políticas de trabajo, vivienda, salud, educación y seguridad que brinden protección, y no exclusión como hasta el presente, a las familias numerosas.
El estado de derecho es el marco natural para el ordenamiento de la vida social. Debe hacerse realidad una Justicia que se imparta pronto, apegada a la ley, independiente, con respeto de los derechos humanos, para acabar con la impunidad.
La dignidad del trabajador está en el centro de la cuestión social, atendiendo a su derecho a trabajar, a una justa retribución y a las condiciones de su trabajo.
La educación tiene que ser para todos y de calidad, tanto la estatal como la privada. Debe implementarse una ley Federal de Educación y leyes provinciales que la apoyen.
La libertad de enseñanza es un derecho de las familias, y los aportes del Estado no son una dádiva sino una obligación.
Indagar y plantear si la plataforma y el candidato asumen el concepto de la salud como un derecho universal de cuyo cumplimiento el Estado es responsable o, al contrario, si consideran la salud como un bien de mercado que los individuos deben adquirir. La Salud ha sido considerada siempre un derecho de la persona, con un criterio humanista que ha sido reemplazado por el criterio mercantilista, que considera a la salud un negocio y al dinero su objetivo.
Un sistema integrado de salud, con calidad de atención, es un derecho inalienable. En lugar de los beneficios económicos para un grupo de gerenciadores debe priorizar la prevención y la atención de las personas como una obligación del Estado.
Todas las energías deben volcarse a los sectores más pobres, dando prioridad a la promoción humana y al trabajo, sin asistencialismo.
Debe conocerse con franqueza la actitud frente a un medio de comunicación masivo como es la televisión que penetra en todos los hogares. Y los criterios frente a esa televisión pervertida que ninguna autoridad controla en la difusión, a toda hora, de imágenes e informaciones vinculadas con el sexo precoz, las promoción de las prácticas homosexuales y la pornografía ostensible; que degrada con persistencia y obstinación el idioma y las raíces argentinas.
Deben exponerse públicamente y con claridad los antecedentes de los candidatos para conocer sus principios, familia y trabajos, de manera de poder percibir los valores que guían sus conductas y los fundamentos en que se basan.
Los políticos a elegir deben tener transparencia en sus actos y una clara honestidad en el curso de su vida y en la adquisición de sus bienes.
Los políticos deben tener buena conducta. No se puede votar a gente que vive en la inconducta, adjudicándose privilegios y haciendo una política a la medida de sus intereses personales o sectoriales.
Los candidatos deben fundar sus aspiraciones en la probidad moral demostrada a lo largo de sus propias vidas, en el valor de sus proyectos, en el compromiso por el bien común, y no en suscitar emociones engañosas.
Sustentar la vida pública sobre valores éticos firmes impidiendo que sigamos conviviendo con hechos de flagrante corrupción.
El valor de la palabra en cuanto a la coherencia entre lo que dice y lo que hace.
El cumplimiento de promesas preelectorales y en su actividad. Los candidatos han de ser de tal calidad ética que aseguren el cumplimiento de lo que prometen, debiendo distinguirse por su transparencia, honestidad y ejemplaridad.
Los candidatos y funcionarios deben mostrar su vida de trabajo honesto y hacer declaración pública de bienes antes y después de desempeñar un cargo
Debe examinarse la política económica que impulsan las plataformas y los candidatos, valorando si se manifiestan por una cultura económica y social neoliberal o si tienen conceptos hacia una cultura globalizada de la solidaridad que priorice al ser humano y a la familia.
Entender que la economía debe ser una herramienta al servicio del hombre y no un fin en sí misma. La globalización en Argentina ha presentado a la economía como valor supremo, haciendo abstracción del hombre y del sufrimiento que le produce.
Observar si políticos y dirigentes actúan en real democracia, en proyectos participativos equitativos, sin privilegios y sin derechos particulares.
Los partidos deben hacer conocer con claridad y suficiente antelación sus programas, porque no se puede aceptar que quienes se preparan para gobernar no ofrezcan sus conceptos sobre aspectos fundamentales. Difundiendo para que se tengan en cuenta especialmente los programas de Gobierno que se proponen y la competencia y la probidad moral de los candidatos.
económica y al control pleno de las variables macroeconómicas básicas. Un Estado capaz de velar equitativamente por el bien de todos. para que el país no sea un conjunto de intereses financieros individuales, ni un Estado totalitario, ni un Estado nominal, inoperante favorecedor del vaciamiento del país y el empobrecimiento de la mayoría con un incalculable enriquecimiento de una mínima minoría. O si consideran que el Estado debe tener una subordinación de las políticas nacionales a la economía dirigida desde los centros financieros internacionales. Ver el rol que asignan al Estado Nacional en cuanto a cumplir su función propia como agente de la política
Estar dispuestos a realizar las reformas necesarias que fundamenten una democracia real, evitando una supuesta “legalidad democrática” que privilegie los intereses de las distintas corporaciones.
Conclusiones
No es lógico votar a un partido sin examinar su plataforma y las principales líneas de su política en cuanto a conceptos fundamentales que hacen al bien común, la dignidad de las personas, el cuidado de la vida humana desde la concepción, economía y conceptos sobre las funciones y responsabilidades del Estado.
Elecciones con una larga lista de candidatos para todos los cargos, juntando sufragios para presidentes, gobernadores, senadores, diputados, intendentes y concejales, muchos desconocidos, ha sido un sistema deliberado de confusión impulsado por los partidos políticos.
El sistema aplicado en este año 2003, de elecciones separadas para los distintos cargos, admite un mejor análisis de los candidatos de acuerdo a sus valores éticos, antecedentes, capacitación y conducta; permitiendo con el voto un mejor control de la gestión de gobierno por la selección de capacidades y estilos de vida basados en la integridad.
Argentinos, vamos a las elecciones pensando y estudiando los partidos políticos y los candidatos en sus ideas, proyectos, antecedentes, actitudes, coherencia, honestidad y transparencia. Y después de las elecciones seguir con atención los movimientos de cada uno.
Dr. Julio Crespo Argañarás - Córdoba - Argentina - Junio 2003
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Junio 2003
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El humor de Calliera desde Tucumán: Reside en Tucumán y conoce todos los manejos políticos, que expresa en el gran diario tucumano La Gaceta. La provincia de Tucumán es uno de los sitios más bellos del mundo, pero ha sido castigada siempre por la corrupción e inoperancia. Por esta razón Tucumán, potencialmente rica, ha sido recientemente conocida en el mundo por sus niños desnutridos y la aparición de la desnutrición infantil de tercer grado (grave) |