Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

 

PSICOLOGÍA DEL TABAQUISMO

y de las intervenciones preventivas

Introducción

Se puede afirmar que desde el punto de vista psicológico el tabaquismo es una conducta de riesgo con rasgos infantiles asociados a un instinto oral, motivaciones internas y actitudes agresivas inconscientes, que tienen origen en experiencias gratificantes y hostiles

La conducta de fumar se basa en experiencias y causalidades que cada ser trae desde la infancia,. con una tendencia que se encuentra ligada al desarrollo de la personalidad. Experiencias que, en diversos momentos de la vida dejan huellas psicológicas que pueden provocar, consciente o inconscientemente, estados emocionales capaces de generar conductas de amor y odio. 

Las vivencias hostiles y gratificantes son comunes a todos las personas, nadie escapa a ellas, y corresponde a cada individuo encontrar un equilibrio entre ambas para tener una personalidad madura, que le permita expresar sus emociones sin violar los derechos de los demás, respetar la vida del otro y a manifestarse como sujeto merecedor de aprecio y valoración.

En el tabaquismo aparecen las vivencias gratificantes y hostiles como una ambivalencia del sujeto fumador, manifestando una falta de madurez de la personalidad, que antepone su vivencia gratificante oral al fumar  sin respetar la salud de los demás, como una actitud de malestar - hostilidad hacia quienes lo rodean.

El fumar se transforma en algo tan normal para un fumador que le resulta extraño que pudiera molestar a alguien . El fumador necesita sentirse "normal" e integrado en la sociedad, sin que su hábito sea contemplado en absoluto como una adicción. Por eso mismo, porque parece normal, no considera mal fumar en grupo delante de personas que no fuman y le parece improbable que pueda molestar el humo o el olor, que es tan agradable para su sensación.

El` proceso psicológico de proyección y ambivalencia en el fumador es inducido por una sociedad donde el cigarrillo es un producto que se compra en los comercios, y que siendo publicitado y aceptado es difícil concebir que pueda producir daños, como lo demuestra el hecho de que todo el mundo fuma, tanto y más  quienes desempeñan el rol de modelos que se valoran, como deportistas, docentes, médicos, políticos, jueces, artistas, etc.

 

Infancia

En los primeros 18 meses de vida los labios y la boca tienen un papel preponderante, ligado a la satisfacción del acto de comer al comienzo, en la fase oral del desarrollo. Y  los labios y la boca se transforman en una vía de comunicación para el niño y su familia en una relación de dependencia, con un aprendizaje para el niño que tendrá significado toda su vida.

La necesidad de depender se presenta de diversas maneras de acuerdo a la edad y a la maduración de la personalidad.

En una segunda etapa de la fase oral está la fase oral-sádica, coincidente con la aparición de la dentición y, por tanto, ligada al acto de morder. Esta nueva adquisición del niño tiene un sentido "destructivo" y da lugar al concepto de ambivalencia, es decir, relación de amor-odio respecto a un mismo objeto. Así las actitudes de placer y bienestar se expresan en forma bucal y de dependencia, con besos, caricias, abrazos, etc. Pero también hay actitudes de hostilidad y malestar que se expresan con morder o agresión como manifestación de defensa.

Cuando nace un ser su repertorio de conductas es limitado, pero va adquiriendo normas de conducta debido al aprendizaje, condicionamiento y desarrollo motriz. Elaborado proceso que culminará en la maduración adulta, y en la cual tiene un papel importante el ambiente social.

Así se forma la personalidad, entendida como el conjunto de atributos psíquicos, heredados (temperamento), o adquiridos (carácter) que un individuo posee y que forman  un "sistema de respuestas conductuales, como la suma total de las reacciones  y tendencias a la reacción de un sujeto. Con la posibilidad y el papel moderador de los nuevos aprendizajes.

En esta personalidad influye primero la familia y luego los modelos sociales como docentes, médicos y deportistas, que inducen conductas incorrectas y enfermas que adoptan los niños, ya que la familia y la sociedad son las que enseñan al individuo a ser adicto al tabaco. Las conductas de los padres son especialmente importantes, pues los hijos captan el acto de ver a sus padres fumar como un hábito positivo, al considerar que el cigarrillo es una de las formas de enfrentarse a las tensiones de la vida, obteniendo placer y éxito.

 

Iniciación al tabaquismo

La iniciación al tabaquismo e produce cada vez a menos edad, actualmente en la pubertad alrededor de los 10 años y está relacionada con el entorno de compañeros y grupo familiar, interviniendo la publicidad, la imitación, la curiosidad, rebeldía contra prohibiciones, resaltar feminidad o masculinidad, para sentirse grande y por la necesidad de lograr aceptación en su grupo. La particularidad psicológica del adolescente de explorar, experimentar, identificación con hábitos de adultos y la influencia de sus pares, explican el porqué la edad de inicio de fumar se produce precozmente.

La percepción del niño-adolescente de la sensación de disfrutar del humo del cigarrillo, que observa sobre todo en padres y maestros  crea imágenes manifiestas y positivas del tabaquismo. Con el desarrollo serán futuros fumadores por estar en un medio donde el cigarrillo es visto positivamente y forma parte de la vida cotidiana, siendo tolerado por el mismo núcleo familiar. Agregándose el  permanente reforzamiento social del fumar, ya que estas actitudes y el modo distorsionado de pensar acerca del tabaco, serán fomentadas por compañeros y por los medios publicitarios que inducen al tabaquismo.

Y se afianza con la adicción a la nicotina por la estimulación psíquica que produce, por el mantenimiento de las relaciones de grupo, la búsqueda de placer y disminución de tensiones nerviosas. Y continúa respondiendo al estímulo publicitario falso y engañoso que es básico en el tabaquismo.

Es fundamental comprender que una conducta juvenil aislada, como fumar, suele ser el preanuncio de otras conductas de alto riesgo a breve plazo. Y en general la secuencia es Tabaco > Alcohol > Marihuana.

 

Adolescencia

Hay particularidades psicológicas propias del proceso de la adolescencia, porque por los cambios normales del desarrollo el joven se encuentra lleno de ansiedades que no alcanza a comprender y fácilmente busca un atenuador de su angustia e intenta equivocadamente acelerar su cambio de niño a adulto, a través de la identificación con ciertos "hábitos" y actitudes catalogadas como de "adultos", como sería el fumar, tomar bebidas con alcohol, mostrarse agresivo, etc.  Aquí puede destacarse la actitud del niño - joven que quiere sentirse "grande" con el cigarrillo en la mano y poses estereotipadas para mostrarse fumando; lo cual es utilizado para la promoción del tabaco en Estados Unidos y Europa, donde las empresas del tabaco simulan una disuasión de los jóvenes al difundir que "Fumar es cosa de adultos".

En la psicología del adolescente prima la tendencia característica de experimentar con conductas y buscar nuevas experiencias . Sus cambios biopsicosociales  lo llevan a explorar y experimentar, sin saber medir las consecuencias y a veces se encuentra envuelto en conductas de alto riesgo.

En la motivación para fumar influyen factores personales, sociales y ambientales. Y dado que el tabaco es una droga permitida y socialmente promocionada, el fumar se convierte en un mecanismo de integración con el grupo de amigos, puesto que, al buscar su independencia y rechazar la dependencia infantil, los adolescentes buscan refugio en el apoyo de sus pares, siendo por esto extremadamente susceptibles a las presiones del grupo.

En la mujer joven la relación tabaco-independencia de la adolescencia está siendo sustituida por una relación más perversa, que es la relación tabaco-control de peso, mecanismo índice de intoxicación tabáquica. Por esto el consumo de tabaco se promueve con más facilidad entre las mujeres si su acción se relaciona con el control del peso corporal.

Una característica psicológica propia del adolescente es el sentimiento de "invulnerabilidad" asociado a una fase egocéntrica del desarrollo, y la "fábula personal" asociada a características histriónicas.

Los pares del adolescente cumplen un papel crítico en la iniciación de conductas riesgosas como es el tabaquismo. Conducta que a menudo representa un intento de responder a necesidades evolutivas, como el desarrollo de la autonomía y el aprendizaje de roles nuevos.

 

Fumadores adultos

En los adultos adictos al tabaco se agrega a la adicción una serie de experiencias guardadas en su interior agradables u hostiles, que tratan de repetir engañosamente a través de los efectos de la nicotina, ligadas a la gratificación de un instinto oral.

Las experiencias gratificantes u hostiles en el subconsciente de la persona explican también la actitud agresiva y desafiante de la mayoría de los fumadores hacia las demás personas que conviven con ellos. Generalmente se quejan  de ser "muy criticados", que "no los dejan en paz", que "tienen derecho a fumar donde quieran", y se sienten seriamente ofendidos si se les plantea que su adicción al tabaco es en sí una enfermedad, negando toda posibilidad de estar lesionando la salud de las demás personas.

Esto se manifiesta, a veces sin agresión pero con indiferencia, en grupos de distintas características sociales y culturales, con gran educación e información, como los grupos universitarios, asociaciones docentes, asociaciones médicas, movimientos religiosos, equipos de salud, etc. En los grupos religiosos encontramos la mayor predisposición a la solidaridad, en los universitarios la mejor información, en las sociedades médicas la formación y en los equipos de salud de atención primaria tenemos solidaridad - información - formación porque se dedican a la "prevención".

Sin embargo puede notarse un bloqueo psicológico en los fumadores, que produce situaciones irritantes en las cuales, en forma muy natural, a veces sin preguntar si molesta, o preguntando a la vez que sacan el paquete, encuentran muy normal encender los cigarrillos en las reuniones, y se manifiestan presionados si alguien les sugiere que no fumen o lo hagan en otro lugar. Este tipo de situaciones ocasiona un conflicto interpersonal y, en la mayor parte de las veces, la inhibición de quienes no fuman por "no provocar". Porque el bloqueo psicológico por el tabaquismo se manifiesta con tal intensidad que aún estos grupos educados y predispuestos a la solidaridad, a la cortesía y a la armonía interpersonal, ven al que no fuma y les pide que no lo hagan como un provocador o, en el mejor de los casos, como un cargoso bromista que rompe la armonía.

La acción de fumar da salida a una tensión o ansiedad que se alivia con sacar el cigarrillo de su etiqueta, acomodarlo en la mano y en la boca, procediendo a encenderlo con cierta gracia y estilo de dignidad.

Una vez encendido el cigarrillo en una reunión el fumador adopta poses que forman parte del hábito psíquico y gestual, tal como sentarse de una cierta forma, mirar, interrumpir, reír mediante unas técnicas corporales, una manera de hacer que es la forma externa de relacionarse con los demás. De estas posturas corporales forma parte "tomar un cigarrillo" de una forma que podría ser ya automática, en los hombres el cigarrillo hacia adelante exhalando el humo hacia arriba y en las mujeres la manito hacia arriba con la muñeca doblada, mirando al costado con los ojos entornados, como manifestación de posturas clásicas. De esta manera, dejar de fumar obligaría a actuar de una forma nueva. No habría la posibilidad de hacer una pausa larga para encender un cigarrillo mientras se piensa qué agregar a la conversación.

Se sigue fumando en las reuniones y trabajos, donde ocasionalmente el fumador, en actitud de cortesía especial, a veces se aparta un poco con su cigarrillo y expele el humo "hacia arriba", lo cual debe interpretarse como la máxima expresión de solidaridad para con quienes no fuman, estableciendo un límite de consideración que no admite reparos, y más allá del cual cualquier observación es tomada como "provocación".

En situaciones difíciles el fumador acude al cigarrillo para relajarse y mantener la serenidad, a responder después mediante una pausa producida mientras inhala el humo del cigarrillo de manera profunda, aflojando todos sus músculos al momento de exhalarlo. O se siente estimulado y  en estado de alerta con el hecho de fumar unos cigarrillos. Luego en momentos difíciles o en situaciones de aburrimiento fumará para manejar sus emociones y obtener la atención o concentración, seguridad o confianza deseadas de acuerdo a estos estados de ánimo que en un pasado ya aprendió fumando.

En muchos fumadores se esconde una intencionalidad de agredir al ambiente y a las demás personas con su humo, su olor desagradable y con una actitud desafiante y ofensiva. En la mayoría de ellos los mecanismos son inconscientes y cuando alguien se los hace ver se sienten muy ofendidos. Para otros las actitudes son más conscientes y utilizan su adicción como una manera de rechazar a los demás.

Lo que empieza como una experiencia puramente psicológica del joven, por la influencia de los amigos o por sentirse grande, termina siendo un padecimiento químico, por la adicción que produce la nicotina y a la cual se agrega:

Todo esto ha transformado el problema del tabaquismo en una amenaza para ciertos grupos de población, como púberes, adolescentes y mujeres...los fumadores de reemplazo...

 

Personalidad y motivaciones de la conducta

La personalidad es el conjunto de rasgos que definen la manera habitual de comportarse un individuo en ciertos tipos de situaciones o con relación a ciertos objetos.

En los fumadores se dan las distintas personalidades pero con algunas características que predominan en la generalidad de los casos. Presentan cierta hipersensibilidad que los lleva a tener una actitud defensiva, que puede impulsar a mostrarse fuertemente agresivo, con rasgos de ambivalencia y una conducta disocial con respecto a normas de convivencia, para el problema específico del humo ambiental del tabaco.

Una de las características de la psicología moderna es la de ser dinámica e indagar en las motivaciones de la conducta y básicamente en su "porqué". En general todo responde a una causalidad, que puede ser más o menos compleja y con distintos condicionamientos, considerándose equivalentes motivación y causalidad.

En la formulación de la causalidad no sólo se admite la existencia de múltiples causas, sino que además se tiene en cuenta que el efecto producido reactúa sobre las causas, en un condicionamiento recíproco. Y se consideran tres series de causas en las cuales la resultante de su interacción es la que actúa.

 

Bleger, José - Psicología de la Conducta

 

Estas series series intervienen también en las motivaciones o causalidades del tabaquismo y se pueden considerar las siguientes:

La primera serie la forman los factores hereditarios y congénitos entre las cuales está la predisposición para ser fumador de acuerdo a particularidades de su personalidad, y el factor genético que regula la producción de la enzima CYP2A6 que interviene en el metabolismo de la nicotina. Los genes que controlan esta enzima pueden hacer que su producción sea insuficiente, en algunas personas, y la nicotina no se metaboliza adecuadamente, siendo así menos probable que la persona se haga adicta.

La segunda serie está constituida por las experiencias infantiles, que ocurren en la época de formación de la personalidad. Interviene la aceptación y el fumar en los padres como modelos de conducta, o el rechazo de estos al cigarrillo.

La tercera serie está constituida por los factores desencadenantes o actuales del inicio del tabaquismo: Influencia de los amigos, publicidad, . Estos factores actúan sobre el resultado de la interacción entre la primera y segunda serie, que es la disposición.

La disposición daría la decisión de adoptar la conducta de fumar, y puede interactuar con los factores desencadenantes acentuando o promoviendo la actuación de ciertas causas desencadenantes, y estas a su vez pueden modificar la disposición; como sería la publicidad para consumo de cierta marca de cigarrillos.

Los efectos pueden reactuar modificando la disposición y los factores desencadenantes, tal como sería un efecto tóxico acentuado con los primeros cigarrillos, que puede influir sobre la decisión de fumar o sobre el grupo de amigos. No pueden modificar la herencia ni las experiencias infantiles que ya están instalados.

Los factores actuales o desencadenantes pueden interactuar con la disposición y con los efectos. Tal como sería la publicidad tendenciosa mostrando un entorno de éxito en los fumadores, que refuerzan la disposición a fumar y aumenta la tolerancia a los efectos negativos del tabaquismo minimizando o soslayando las enfermedades que produce.

Factores congénitos y hereditarios:

>>>>Personalidad

>>>>Metabolismo   de la nicotina

 

Experiencias infantiles:

>>>>Publicidad

>>>>Padres fumadores o no

>>>>Distinción social

>>>>Imagen sofisticada o intelectual

 

Factores actuales o desencadenantes:

>>>>Publicidad

>>>>Influencia de los amigos

>>>>Independencia

>>>>Huir de la timidez

>>>>Actos sociales

>>>>Expresión de fortaleza

>>>>Situaciones de estrés

Disposición

>>>>Valores familiares y de salud

>>>>Dominio personal

>>>>Amistades

Efectos

>>>>Placer

>>>>Ausencia de síntomas aparentes

>>>>Exhibición

>>>>Disminuir las tensiones

>>>>Adicción

>>>>Hábito gestual asociado al cigarrillo

La primera serie da como resultado el componente constitucional, que junto con la segunda serie se incluyen en la causalidad histórica, mientras que la disposición y los factores desencadenantes constituyen la causalidad sistémica.

Psicología de las intervenciones preventivas en tabaquismo

La prevención en tabaquismo debe realizarse de acuerdo a la historia natural de toda enfermedad del hombre, porque el tabaco es un elemento nocivo que produce enfermedad y muerte.

La principal es la Prevención Primaria que se realiza en el Período Prepatológico, es decir antes de la aparición de las enfermedades, y puede ser:

Las intervenciones sobre prevención del tabaquismo requieren una psicología especial de acuerdo a la edad y sexo de las personas y de acuerdo a si fuman o no, pudiendo considerarse tres tipos de intervenciones:

 

Intervenciones Informativas

Entrega los datos necesarios para que las personas tomen una decisión "informada". Psicológicamente los mensajes tienden a maximizar su impacto, pero queda la libertad de aceptar o rechazar las propuestas, por lo cual la estrategia de la información es considerada permisiva.

Quienes la reciben pueden ignorarla totalmente, o escucharla pero decidir no actuar de acuerdo a ella, o elegir cambiar la conducta. El adolescente que alcanza a advertir que en las etiquetas de cigarrillos hay una leyenda que dice que "fumar es perjudicial para la salud", es libre de pensar que esa advertencia no le concierne a él, o no es aplicable a su persona, o por lo menos que no es suficientemente terrible para inducirlo a abandonar el cigarrillo.

¿Cómo puede un adolescente darle importancia a una pequeña leyenda cuando observa que todo el mundo fuma, incluso los médicos, y se vende libremente?

Actualmente se usa esta estrategia que da prioridad a la libertad de elegir, de disponer de la posibilidad de realizar los propios deseos, por encima de lograr cambios de las conductas que ponen en peligro la salud individual y de la sociedad.

 

 

 

Intervenciones Motivacionales

Este tipo de intervención va más allá de proporcionar información, empleando incentivos para motivar los cambios de conducta.

En la estrategia motivacional se tiene aún la posibilidad de elegir, pero intencionalmente se premia la conducta deseada y se desalienta la alternativa. Es el caso de las empresas que premian con mayor sueldo a los empleados que no fuman.

El cuadro de triunfador y de éxito social y sexual con que se muestran al fumador en la publicidad, y el deseo de ser aceptado por sus pares puede hacer que muchos adolescentes sean incapaces de resistirse a fumar. Una vez adquirido el hábito necesitan de poderosos incentivos para superar el intenso deseo de fumar.

Las estrategias motivacionales implican el derecho de cada individuo de elegir también la respuesta "equivocada", aunque se lo censure por persistir en su conducta sin modificarla.

En la sociedad argentina lo normal es fumar. Debe crearse conciencia en los adolescentes de que "lo normal es no fumar", para que tengan éxito las estrategias de persuasión y motivación.

 

Acción Esencial (Essential Action)

Intervenciones Obligatorias

Implica incentivos o desincentivos tan poderosos que obliga o requiere al cumplimiento con cambio de conductas. No deja al individuo la libertad para elegir ni para no adoptar la conducta propuesta. esto sucede cuando la negativa se vuelve intolerable.

Se usa el método obligatorio cuando se quiere establecer que la salud del individuo es una preocupación de la comunidad, que excede el derecho individual de la libertad de elección, porque cuando peligra la comunidad el proteger la salud es más importante que la libertad individual. Esto tiene en cuanta no solamente a los que tienen una conducta de riesgo, sino también  aquellos en riesgo por la conducta de los otros.

Hay valores positivos y morales en juego cuando se implementa una intervención de tipo obligatorio en un esfuerzo para incrementar otro valor: la salud. Exige fundamentos sólidos de aquellos que los defienden, dado que se debe justificar el avasallamiento de los fuertes valores de la libertad individual y el alto costo de su cumplimiento.

El método obligatorio para la prevención debe ser reservado como último recurso, después que la información y la motivación han fallado y que la amenaza para la salud pública es realmente importante y la posibilidad de obtener el cumplimiento de las medidas sea factible.

 

Conclusiones

Vivencias gratificantes u hostiles...Experiencias infantiles...Ambivalencia...Motivaciones...Conducta de riesgo... Actitudes agresivas y desafiantes...Son expresiones que demuestran la dimensión psicológica de una epidemia que comienza desde la niñez y está reforzada por una fuerte adicción.

La extrema susceptibilidad de los fumadores y su defensa de la libertad de fumar, hacen que sea necesaria una prudencia especial para las intervenciones de salud, que conviene sean informativas y motivadoras más que obligatorias. Reservando estas últimas para proteger la salud de quienes no fuman, en los lugares cerrados, ya sea en servicios de salud y escuelas, como en lugares de trabajo y reuniones de personas.

La psicología debe formar parte de las intervenciones sobre el tabaquismo, proporcionando prevención con información y motivación en niños, adolescentes y mujeres para evitar el inicio del tabaquismo, y si este se ha producido para que no continúe, a fin de evitar la adicción.

Debe ser suficiente y persistente para contrarrestar la acción de la publicidad del tabaco sobre estos tres grupos que son sus principales blancos:

A la personalidad de los fumadores, a las motivaciones de su conducta y a toda la formulación de las causalidades en el tabaquismo, se agregan los principios éticos de cada uno, produciendo un comportamiento dado con respecto a su salud y a la salud de la comunidad. Este comportamiento y la salud aparecen entre la responsabilidad individual y social, entre el derecho y el deber a estar sanos, entre la conducta particular y la pública

Toda persona tiene derecho a la salud, pero también tiene el deber de comportarse de forma saludable. Este es un deber de cada  persona  para consigo mismo y  para con la sociedad.

En resumen, debe cambiarse el proceso psicológico de la normalidad del fumar que predomina en la sociedad y establecer con claridad que es una adicción que causa daño a la salud de quien fuma y de quienes se encuentran alrededor o en el lugar.

Lo normal es no fumar...

 


Referencias

>Silber,Tomás y otros - Manual de Medicina de la Adolescencia - Organización Panamericana de la Salud - Serie PALTEX para Expertos en Programas de Salud Nº 20- 1992.

>Dejarlais, Robert y otros- Salud Mental en el Mundo - OPS - Serie PALTEX - 1997.

>Bleger, José -Psicología de la Conducta -Editorial Paidos- 1998.

>Toro, Ricardo y Yepes, Luis- Manual de Psiquiatría -3a. Edición, Corporación para Investigaciones Biológicas- Colombia - 1997.

>Segovia, Juan José - Guía  Prevención del Tabaquismo en Nuevo León - C.E.C.A. -Consejo Estatal Contra las Adicciones - Monterrey, Nuevo León -México.

>Secretaría de Salud Jalisco - La Salud de los Jóvenes - Adicción- 1999.

>Silvestre, Damián - Monografía de Tabaquismo.

>Espino, Gilberto - Tabaquismo en la Familia -Addictus - Cuernavaca, Morelos- 1994

>Villarreal González, Ramiro G.- El Daño que hacen a sus hijos los padres que fuman - Coahuila, México.

> Robles Ruiz, Francisco J.-Buena Vida vs. Juventud -Bioética en México ( CONFERENCIA)- Junio 2000.

>Catalán, José Luis - Psicología del hábito de fumar- Noviembre 2000


www.tabaquismo.freehosting.net

Córdoba - Argentina

Actualizado Enero 2003