Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

Calidad del Aire de Interiores

>HTA + RADÓN + CO<

 

La calidad del aire de interiores se puede definir como la naturaleza del aire en cuanto afecta a la salud y bienestar de los ocupantes de un edificio o vivienda. La cantidad de tiempo pasado en el interior es algo por lo que hay que preocuparse dada la circunstancia de que los estudios dirigidos por la Agencia de Protección de Medioambiente (EPA), muestran que los niveles de polución de los interiores pueden llegar a ser de 10 a 100 veces más elevados que las concentraciones exteriores.

La calidad del aire interior se ha vuelto una causa de preocupación para un creciente número de personas que permanece en sus horarios de trabajo en edificios sellados (sin ventanas) con sistemas centrales de aire acondicionado. El aire dentro de estos edificios es re-circulado y por consiguiente los contaminantes adentro de los edificios se acumulan gradualmente si no son adecuadamente filtrados. Ejemplos de algunos contaminantes en interiores son: el humo de los cigarrillos, materiales de construcción, materiales de aislamiento, adhesivos utilizados en alfombras, limpiadores y químicos utilizados en equipo de oficina como fotocopiadoras y faxes.

Los efectos nocivos para la salud asociados con la contaminación del aire de interiores van desde una mínima incomodidad que puede ser causa de una disminución en la productividad laboral, hasta enfermedades respiratorias, cáncer y en los casos más extremos, muerte.

 

El común denominador de estos problemas es la reducción de la ventilación interior con aire fresco del exterior, en un afán de ahorro de energía por aire acondicionado y calefacción. El humo del tabaco constituye el principal contaminante interior, causante de gases y partículas.


Los síntomas asociados a Calidad Deficiente del Aire en Interiores son denominados como:

 "Síndrome del Edificio Enfermo"

 Término  que ha surgido para describir los edificios en los que un alto porcentaje de personas experimentan efectos agudos sobre la salud y el bienestar y que aparentemente se vinculan al tiempo que pasan en el edificio, pero para los cuales no se pueden identificar causas específicas. Los síntomas físicos del síndrome del edificio enfermo pueden incluir:

Generalmente los síntomas asociados con el síndrome del edificio enfermo desaparecen o disminuyen de forma significativa cuando las personas salen del espacio afectado.

Cuando respiramos el aire en el interior de un automóvil, en casa, en la escuela o en la oficina, la cantidad de contaminantes que entra a nuestros pulmones puede ser mayor que en muchos lugares al aire libre. En una congestión de tránsito, por ejemplo, la concentración de algunos contaminantes como el monóxido de carbono, el benceno y las partículas que salen por los tubos de escape, puede ser de cinco a diez veces mayor en el interior del automóvil que fuera.

Los efectos sobre la salud de esta contaminación interior son especialmente importantes porque pasamos del 70 al 90% de nuestro tiempo en lugares cerrados. Los más afectados son los niños, las personas mayores y las que sufren enfermedades respiratorias y cardiovasculares

Los contaminantes mas frecuentes en interiores son el humo del tabaco, el gas radiactivo radón 222 y el monóxido de carbono.

La contaminación del aire de interiores proviene de una serie de diferentes fuentes de polución. Virtualmente, todo el entorno interior emite partículas y/o gases. Los suministros comunes de oficinas y los equipos han sido descubiertos como emisores potenciales de niveles peligrosos de sustancias químicas. Las ropas, mobiliario, tapicerías, alfombras y otros tejidos aportan al aire del interior del local diversas fibras y otros contaminantes en partículas. Los procesos de limpieza tales como barrer, quitar el polvo y pasar el aspirador normalmente eliminan las partículas más grandes de suciedad, pero con frecuencia aumentan las concentraciones de partículas pequeñas en el aire. La cocina, el gas y los quemadores de combustible, así como el humo del tabaco generan también un gran número de partículas en suspensión y gases.

Humo del Tabaco en el Ambiente ( H T A )

El humo de tabaco en el ambiente (HTA) es un importante contaminador del aire de interiores. La naturaleza ubicua del HTA en lugares cerrados señala que es inevitable que los no fumadores inhalen algo del HTA involuntariamente. El humo de tabaco en el ambiente es una mezcla dinámica y compleja de más de 4.000 productos químicos que se encuentran tanto en su fase de vapor como en partículas. Se sabe que muchos de estos compuestos son agentes tóxicos o carcinógenos. La exposición de los no fumadores a sustancias tóxicas y carcinógenas relacionadas con el HTA ocurrirá en interiores donde se fuma.

Todos los compuestos encontrados en el humo del «flujo principal», humo inhalado por el fumador activo, también se encuentran en el humo del «flujo lateral», humo emanado por el cigarro, puro o pipa por el extremo que se quema. El HTA está formado tanto por el humo del flujo lateral como del flujo principal exhalado. A quien inhala HTA se le denomina  «fumador de segunda mano», «fumador pasivo» o «fumador involuntario».

Se ha establecido firmemente que la exposición al humo de tabaco por vía activa origina cáncer al pulmón y otros cánceres; enfisema y otras obstrucciones pulmonares crónicas; enfermedades cardiovasculares y otras en los adultos. Sin embargo, los fumadores no son los únicos afectados.

La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) ha clasificado al HTA como un carcinógeno para los humanos (Grupo A) y estima que en los Estados Unidos aproximadamente 3.000 no fumadores mueren de cáncer al pulmón por su causa. La Sanidad General de los Estados Unidos, el Consejo de Investigación Nacional y el Instituto Nacional para la Seguridad Ocupacional y Salud también concluyeron que el tabaquismo pasivo puede causar cáncer al pulmón en los adultos sanos que nunca han fumado.

Estudios recientes agregan la "radiactividad" a los efectos nocivos del humo del tabaco, por la presencia en el mismo de Polonio 210, un radionucleido emisor de radiaciones alfa, que tienen un poder ionizante nocivo muy elevado cuando entran en contacto con tejidos vivientes. La peligrosidad del Polonio 210 se debe a que, a la temperatura de combustión del cigarrillo (600 - 800º C), volatiliza y se inhala en parte libre y en parte corpuscular, que se deposita rapidamente en los tejidos del aparato respiratorio, sobre todo a nivel de las bifurcaciones bronquiales. Y una parte se encuentra también en el humo ambiental.

Los pulmones de los niños son más susceptibles a los efectos nocivos del HTA. En los lactantes y niños menores de tres años, la exposición al HTA aproximadamente duplica la incidencia de neumonía, bronquitis y bronquiolitis. También existen pruebas sólidas de una mayor efusión del oído medio, reducción de la función pulmonar y disminución del crecimiento de los pulmones. Varios estudios recientes vinculan al HTA con la mayor incidencia y prevalencia del asma y mayor gravedad de los síntomas asmáticos en los hijos de mujeres que consumen tabaco.

La inhalación de partículas del HTA se ha asociado a dificultades en la respiración, neumopatías, empeoramiento de las enfermedades respiratorias y cardiovasculares existentes, cambios en el sistema inmunológico y disminución de defensas. Se ha demostrado que los no fumadores, niños y cónyuges en particular que se exponen directamente al HTA y que pasan un tiempo considerable con fumadores sufren molestias, irritación y efectos adversos a la salud. Los efectos cardiovasculares agudos del HTA incluyen el aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial, aumento de la carboxihemoglobina en la sangre; y disminución de la resistencia física en las personas sanas

Mientras que una ventilación adecuada de los espacios cerrados puede disminuir el olor del humo de tabaco en el ambiente (HTA), los riesgos para la salud no se eliminan mediante los métodos de ventilación generalmente aceptados. Las investigaciones realizadas han llegado a la conclusión de que no es factible la remoción total del humo de tabaco —una mezcla compleja de componentes gaseosos y partículas— a través de la ventilación.

La solución más efectiva es evitar que se fume en el ambiente del individuo, ya sea prohibiendo fumar o restringiéndolo en habitaciones diseñadas para ese fin. Estas habitaciones deberán ventilarse por separado al exterior.

El Radón 222 

Es un gas radiactivo incoloro, inodoro e insípido que se forma de manera natural en las rocas del suelo, especialmente en los granitos y esquistos. Puede penetrar desde el suelo y acumularse en el interior de los edificios poco ventilados, alcanzando concentraciones peligrosas. El radón proviene de la descomposición natural del uranio, un elemento que se encuentra en casi todos los tipos de suelo, incluso en la roca, en el agua y en muchos materiales de construcción.  En general, el radón se mueve hacia arriba, a través del suelo, hasta el aire que se respira. Los síntomas que puede producir dependen de:

El radón del aire  puede causar cáncer de pulmón. Las partículas radiactivas que el radón emite al descomponerse pueden quedar atrapadas en los pulmones. A medida que continúan descomponiéndose en el interior de los pulmones, estas partículas despiden pequeñas explosiones de energía que pueden dañar los tejidos del pulmón y causar cáncer.

Si se fuma y al mismo tiempo el aire que se respira contiene niveles altos de radón, las posibilidades de contraer cáncer de pulmón son particularmente altas. Debido a esto:

El Radón es un gas inerte y químicamente inactivo. No obstante, sus descendientes de vida corta, 218Po, 214Pb, 214Bi y 214Po, cuyas vidas medias son inferiores a los 30 minutos, presentan especial interés desde el punto de vista dosimétrico, debido fundamentalmente a que son emisores alfa y al hecho de que inmediatamente después de su formación dichos elementos proceden a vincularse a las partículas que forman parte del aire que respiramos, quedando una pequeña fracción de los mismos en forma libre en nuestros pulmones constituyendo pequeñas fuentes muy intensas (puntos calientes), que proporciona comparativa y localmente un elevado flujo de partículas a las células más próximas.

Debido a que el radón es un gas contenido en el aire, puede entrar en un edificio y permanecer atrapado en su interior, llegando a altos niveles de presión. El radón se mueve hacia arriba desde el suelo y penetra en la vivienda por las ranuras y otros agujeros de los cimientos.Aunque el radón del suelo es la fuente principal de radón en las viviendas, a veces el gas puede penetrar a través del agua de pozo o vertiente. Por otra parte, en un reducido número de viviendas, los materiales de construcción también pueden despedir radón, pero rara vez son la causa de problemas de radón por sí mismos. El radón puede penetrar en una vivienda a través de:

El efecto de este contaminante hay que tenerlo en cuenta especialmente en los edificios construidos en suelos que por sus características geológicas son productores de altas cantidades de radón. Subproducto de la desintegración radiactiva de minerales de uranio contenidos en ciertos tipos de roca, el radón se filtra, sobre todo, en los sótanos de las casas construidas sobre ella.

Todas las viviendas pueden presentar problemas de radón, sean nuevas o viejas, bien selladas o expuestas a corrientes de aire, con o sin sótano. La mayor probabilidad de  estar expuestos al radón ocurre  en el hogar, ya que la vivienda es el lugar en donde pasan la mayor parte del tiempo.

El Monóxido de Carbono ( CO )

Una acumulación de este gas  también inodoro e incoloro, producido por la combustión y por lo tanto también por el cigarrillo encendido,  puede dar lugar a una variedad de síntomas que derivan de la afinidad de los compuestos y su combinación con la hemoglobina, formando carboxihemoglobina (COHb) e interrumpiendo el transporte de oxígeno. Los ancianos, el feto y las personas con enfermedades cardiovasculares y pulmonares son particularmente sensibles a los niveles elevados de CO. El cloruro de metileno, encontrado en algunos productos domésticos comunes, como en la pintura, puede metabolizarse para formar monóxido de carbono en combinación con la hemoglobina y producir COHb. Los tejidos con más necesidad de oxígeno —miocardio, cerebro y músculos que se ejercitan— son los más afectados.

Los síntomas se parecen a la influenza e incluyen fatiga, dolor de cabeza, mareo, náuseas, vómitos, deficiencia cognoscitiva y taquicardia. La hemorragia retinal en el examen de fondo de ojos es un signo de diagnóstico importante, pero debe haber presencia de COHb y el diagnóstico no es exclusivo. Los estudios que incluyen la exposición controlada también han revelado que la exposición al CO acorta el tiempo de inicio de la angina en las personas que tienen cardiopatía isquémica y disminuye la tolerancia al ejercicio en aquellos con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Prevención  

Entre los diversos contaminantes del aire interior uno de los más nocivos y peligrosos es el HUMO DEL TABACO AMBIENTAL por su comprobada acción productora de neoplasias en el epitelio bronquial de los fumadores y de quienes inhalan el humo de los demás (fumadores involuntarios).  El HTA contiene  Polonio 210 que es iniciador de tumores broncopulmonares por su radiactividad alfa y también promotor co-carcinógeno de neoplasias broncopulmonares, por acción sinérgica con otras sustancias oncógenas como los alquitranes del mismo humo y el Radón del suelo.

El HTA sería lo más fácil de prevenir si no fuera por las dificultades que oponen las conductas y comportamientos humanos en el manejo de la adicción al tabaco. Se puede decir que el Síndrome del Edificio Enfermo se debe en gran parte a los comportamientos humanos en la producción de elementos contaminantes, debiendo agregarse una tercera y muy importante estrategia de prevención para la calidad del aire interior:

 

Referencias:

>CEPIS -Contaminación del aire en interiores -  Problemas de salud relacionados con el humo de tabaco en el ambiente -www.cepis.ops-oms.org/eswww/fulltext/caliaire/contaire/contaire.html

>CIENCIAS DE LA TIERRA Y DEL MEDIO AMBIENTE -Contaminación interior  -www1.ceit.es/Asignaturas/Ecologia/Hipertexto/10CAtm1/310ConIn.htm -

>IAQ SOLUTIONS - www.sercobe.es/espejo/Energia/EnergiasNoNucleares/UsoRacional/RUEEdificios/CalAireInterior/Tutorial/481.html

>¿Es la Calidad del Aire un Problema en mi Casa? - www.aiha.org/pr/iaq2.html

>Virto Alberto >Radiactividad Ambiental; El Radón - www.encomix.es/~fisico/radon.html

>COSSMHO - Coalición Nacional de Organizaciones Hispanas de la Salud y Servicios Humanos - El Radón -www.epa.gov/iaq/radon/pubs/elradon.html

>Sintomas Asociados a Calidad Deficiente del Aire - ROMAQ -www.romaq.com.mx/sintomas.html

> Fernández Valencia Lourdes -Calidad de Aire Interior -  Síndrome de Edificios Enfermos - http://home.coqui.net/vicdiaz/cai.htm

>Zagá V.-Gattavecchia E. -Capecchi V. -Humo de Tabaco y Radiactividad Alfa ( Polonio 210 )-Universidad de Bologna - http://arci01.bo.cnr.it/besta/fumo/spolonio.html 

>Yáñez SJH -   Ambiente interior y enfermedad -   Alergia e Inmunología Pediatrica - 1998; 7(3): 107-112. - www.comaaipe.org.mx/revista/1998/Wal83-04.html 


Diciembre  2000