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DIALOGO ARGENTINO Bases para las Reformas: Principales Consensos |
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Argentina ya tiene una solución consensuada, pero la dirigencia política no quiere aplicarla porque, si bien recuperaría al país, también traería la pérdida de sus privilegios
La Mesa del Diálogo Argentino presentó el 11/07/02 en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina, las “Bases para las Reformas: Principales Consensos”, un documento que es el resultado del trabajo realizado en la Mesa de Diálogo y que refleja valores y coincidencias básicas.
La Mesa de Diálogo surgió en Diciembre del 2001 por pedido del Presidente De la Rúa a la Iglesia y al PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) a los fines de encontrar consensos para superar la crisis que avanzaba. En Enero 2002 el nuevo presidente Duhalde solicitó al PNUD y a la Iglesia que continuara la Mesa de Diálogo recién formada, afirmando en el acto de asunción del cargo que su gestión de transición se iba a guiar por el cumplimiento de las propuestas y resoluciones que fuera tomando la mesa. La intención real parece no haber sido esa sino ganar tiempo y dejar pasar las conclusiones y consensos porque evidentemente estas afectarían las situaciones de "privilegios" antidemocráticos que los dirigentes políticos, empresariales, sindicales y financistas, han tejido alrededor de sus actividades, con su escasa mira puesta en el bien propio y soslayando el bien común.
Pero tanto la Iglesia Católica como las Naciones Unidas tomaron muy en serio la oportunidad de promover cambios positivos y evitar la crisis, y se reunieron con representantes de numerosas organizaciones y del gobierno, profesionales y expertos; recogiendo los consensos alcanzados entre 2000 personas y 800 instituciones en 300 reuniones, de las que participaron 80 profesionales y expertos.
La Mesa de Diálogo Argentino tenía como objetivo que el documento se firmara en un acto público conmemorativo del 9 de Julio 2002, del que participarían miembros del Poder Ejecutivo Nacional, gobernadores, legisladores y representantes de organizaciones no gubernamentales. Para esto los consensos fueron hechos llegar al presidente y legisladores a comienzos de Mayo promoviendo su firma de adhesión para el 9 de Julio, día de la Independencia Argentina.
Los consensos no recibieron respuestas de la dirigencia política que prefirió ignorarlos y recurrió al "laisser faire, laisser passer", esperando que se deslizaran y quedaran en nada la reformas propuestas y, sobre todo, la supresión de sus privilegios. De esta manera, pasada la fecha patria y ante la falta de reacción positiva, la Mesa de Diálogo tomó otro camino y presentó públicamente al Presidente Duhalde las "Bases para las Reformas", difundió por internet y por diarios estas bases y anunció una comisión que acompañará su conversión en leyes y decretos. Puso a todos los laicos del país en Cabildo Abierto para que se trataran y difundieran las bases para las reformas y solicitó su difusión en reuniones y por internet, en una participación activa.
El documento consigna, finalmente, con detalle y precisión, la agenda de las decisiones que los poderes públicos deberán adoptar, desde hoy y hasta junio de 2003, para que las reformas propuestas se efectivicen y entren en vigor.
Se trata de evitar que la dirigencia mire para otro lado evitando entrar en las reformas, y pone en evidencia a cada uno en sus actitudes de apoyo o rechazo y sus causas. Se inicia así una segunda etapa del diálogo, en la que tendrán mayor participación los laicos.
La Mesa del Diálogo Argentino terminada su primera etapa de trabajo tendrá la tarea de convocar a juristas para debatir una nueva reforma de la Constitución para llevar adelante una reforma política seria y un cambio profundo en la política fiscal actual.
En esta nueva etapa, la Mesa del Diálogo se propone trabajar sobre tres temas fundamentales:
El seguimiento del cumplimiento de las exigencias planteadas en la primera parte como la reformas del estado y política.
Controlar el proceso de internas abiertas para garantizar su transparencia.
Avanzar en un documento destinado a cerrar con los candidatos un acuerdo de gobernabilidad sobre cuatro o cinco ejes centrales.
Entre esos ejes estaría precisamente la reforma de la Constitución, aunque la idea es avanzar en ella sólo si se logra el consenso de los distintos actores.
Es de destacar en el documento Bases para las Reformas, que además de propuestas tiene una especial preocupación por los PRIVILEGIOS como causas de la crisis y de la decadencia argentinas. Y en el documento enfatiza en cinco lugares sobre estos:
En el punto 1. Equidad en los costos de la crisis: Los inevitables costos de esta profunda crisis deben ser distribuidos con equidad. Para ello es necesario eliminar todos los privilegios y excepcionalidades vigentes en los presupuestos públicos
En el punto 6. Reforma del sistema político y de representación: d) la abolición de los regímenes especiales de privilegio, la depuración del sistema de pensiones graciables y la aplicación del impuesto a las ganancias a las remuneraciones de los jueces
En el punto 7. La reforma de la justicia: es imprescindible facilitar a todos, y particularmente a los más pobres, el acceso a la justicia, desterrar la impunidad y las situaciones de privilegio; lograr su completa independencia de los otros poderes; asegurar la aplicación de la ley de modo igualitario, y mejorar su eficiencia.
En el punto 11. Un nuevo sistema impositivo: inversión de capital, especialmente la orientada a las actividades más intensivas en trabajo, a la exportación y a la sustitución eficiente de importaciones y, que elimine todo tipo de exenciones o privilegios.
En la Agenda: Abolición de todo régimen de privilegio, con plazo en Setiembre 2002 y como responsable de llevar esto a cabo, el Congreso de la Nación.
“La crisis actual es fruto de la irresponsabilidad de personas y de sectores con poder, que no buscan el bien común, sino sus intereses egoístas. Los valores morales deben ser especialmente asumidos por dirigentes y por responsables de la sociedad: los políticos, los empresarios, los financistas, los gremialistas, los educadores, los medios de comunicación”.
“Las ruinas de los pueblos no se producen por factores de orden material: la crisis económica es la consecuencia. Las naciones no mueren por ser pobres, sino por ser inmorales”
Monseñor Luis Villalba - Arzobispo de Tucumán
Homilía en el Tédeum por el 9 de Julio
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Julio 2002
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