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Síndrome del Edificio Enfermo y el humo del tabaco |
En edificios herméticos con sistemas de ventilación cerrados, el humo de tabaco ambiental no sólo es recirculado y concentrado, sino que es además dispersado por todos los espacios interiores habitables.
En los edificios con ventilación natural el HTA es diluido por el aire fresco, pero persiste en aquellas partículas que se depositan sobre los alimentos, los muebles, la piel, la ropa y otras superficies
Introducción
El Síndrome del Edificio Enfermo (SEE) fue reconocido como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1982, comprendiendo los edificios en los que un porcentaje de mas del 20% de personas experimentan efectos agudos sobre la salud y el bienestar. Estos edificios están, generalmente, equipados con aire acondicionado, aunque también pueden estar ventilados de forma natural.
Si bien en muchos casos tienen un origen multifactorial, la causa principal es el Humo de Tabaco Ambiental. Este es un dato que suele ser soslayado por la gran cantidad de fumadores que se encuentran entre los ocupantes de los edificios y entre los profesionales que tienen que estudiarlo. Si quienes investigan las causas de un Edificio Enfermo son fumadores, tienden a minimizar los efectos del tabaco en el ambiente, por un proceso psicológico inducido por la adicción.
Concepto
La OMS (Organización Mundial de la Salud) define al SEE como: conjunto de síntomas diversos que presentan los individuos en estos edificios y que no suelen ir acompañados de ninguna lesión orgánica o signo físico, diagnosticándose, a menudo, por exclusión. Y es un conjunto de síntomas que padecen algunos individuos que habitan o trabajan en un mismo edificio, generalmente de los denominados sellados, y que remiten cuando lo abandonan.
En realidad es un síndrome de los edificios "que enferman" a sus ocupantes. Los síntomas físicos del síndrome del edificio enfermo pueden incluir: Cefaleas; irritación de ojos, nariz y garganta; fatiga;náuseas; somnolencia; tos seca; piel seca o irritada;asma; dificultades para concentrarse; sensibilidad a los olores.
Se estima que hasta un 30% de los edificios de nueva construcción y de los edificios rehabilitados, presentan problemas que corresponden al llamado Síndrome del Edificio Enfermo (SEE) o Síndrome del Edificio Hermético.
Contaminantes relacionados con los ocupantes de los edificios
Los propios ocupantes del edificio suelen ser una de las fuentes más importantes de contaminación, ya que el ser humano produce de forma natural dióxido de carbono, siendo también el responsable de la presencia de otros contaminantes entre los que destaca el humo del tabaco.
El principal contaminante lo produce la actividad humana y es el Humo de Tabaco Ambiental que se acumula en los espacios cerrados y se extiendo por los conductos de ventilación. Un sistema de ventilación necesita al menos 3 horas para eliminar el 95 % del humo de un solo cigarrillo, y el 5 % que queda es todavía nocivo. Los filtros y los purificadores de aire electrónicos logran eliminar partículas del humo de tabaco, sin actuar sobre aquellas que se depositan sobre los alimentos, los muebles, la piel, la ropa y otras superficies.
El monóxido de carbono forma parte del humo del tabaco, aunque su presencia en recintos no industriales se debe, sobre todo, a su emisión por motores de combustión interna en los garajes de los edificios, así como a la toma inadecuada de aire exterior.
En el humo del tabaco se producen, además de CO y CO2, partículas y una gran variedad de gases y compuestos orgánicos (formaldehído, nitrosaminas, hidrocarburos aromáticos, cianuro de hidrógeno, cetonas y nitrilos), así como cantidades apreciables de arsénico y cadmio.
En un edificio
el humo del tabaco
fumado en las salas puede
expandirse a las
habitaciones si los
conductos de
ventilación
no disponen de
los filtros adecuados
o no reciben
el adecuado mantenimiento
La NASA descubrió que
las plantas disminuyen la
contaminación interior.
Algunas variedades se han mostrado capaces de disminuir un amplio espectro de contaminantes, desde el
benzeno que desprende
el humo del tabaco, al formaldehído de los limpiadores domésticos.
Otros contaminantes
Además de los contaminantes producidos por los ocupantes del edificio intervienen muchos de los materiales utilizados actualmente tanto en la construcción como el mobiliario y la decoración. Estos suelen producir emanaciones que lentamente van incorporándose al aire ambiente interior, como los barnices, tinturas, pinturas, pegamentos, etc. Las ropas, tapicerías, alfombras, cortinas y otros tejidos aportan al aire del interior del local diversas fibras y otros contaminantes.
Esto ha sido utilizado por las empresas tabacaleras para distraer la atención del público con respecto al tema del humo ambiental del tabaco al recalcar los peligros de otros contaminantes, como los gases de la goma de las alfombras y de los escapes de los automóviles. Un debate más amplio de la calidad del aire en locales cerrados, la ventilación y el "síndrome del edificio enfermo" (SEE) ha servido en algunos casos para silenciar las inquietudes sobre el humo ambiental del tabaco.
Sin embargo el humo del tabaco, es quizá el que más motiva las protestas de las personas, por ser visible a simple vista y percibirse su olor, molestias, irritaciones y malestares.
El polvo es el principal agente transportador de sustancias alérgicas, compuesto de una gran variedad de elementos orgánicos e inorgánicos, que incluyen fibras, esporas, granos de polen, mohos, insectos y ácaros. Los procesos de limpieza tales como barrer y pasar la aspiradora normalmente eliminan las partículas más grandes de suciedad, pero aumentan las concentraciones de partículas pequeñas de polvo en el aire.
Los agentes alérgicos de los ácaros están presentes en su propio cuerpo, en sus secreciones y básicamente en sus deyecciones. Las heces, de escaso peso, se mantienen flotando en el aire, se depositan en las vías respiratorias de las personas, y pueden causar una reacción de hipersensibilidad a la que son proclives quienes sufren problemas respiratorios.
Otros tipos de contaminantes de los ambientes interiores son los que se encuentran frecuentemente en los sistemas de acondicionamiento de aire, los cuales constituyen lugares cerrados y resguardados, de difícil acceso para su limpieza frecuente y en los cuales existen condiciones de humedad y temperatura que facilitan su proliferación. Además, estos sistemas constituyen también un medio de distribución de los microorganismos, tanto los que se incuban en sus conductos, como de los que puedan provenir de un local donde hay un contaminante hacia todas las diferentes secciones de un edificio.
El radón es un gas radiactivo incoloro, inodoro e insípido que se forma de manera natural en las rocas del suelo y puede entrar acumulándose en el interior de los edificios poco ventilados, alcanzando concentraciones peligrosas. El radón proviene de la descomposición natural del uranio, un elemento que se encuentra en casi todos los tipos de suelo y se mueve hacia arriba, a través del suelo, hasta el aire que se respira, y las partículas radiactivas que emite al descomponerse pueden quedar atrapadas en los pulmones donde pueden causar cáncer.
La existencia de acumulación de contaminantes en un edificio, en la mayoría de los casos es un síntoma causado por la ventilación deficiente del aire distribuido por el sistema de aire acondicionado.
Características
Las características comunes a estos edificios son:
Sus ocupantes manifiestan quejas respecto a su salud en una proporción > 20%. Con frecuencia estas quejas son más numerosas por la tarde que por la mañana.
Disponen de sistemas de ventilación o climatización forzada del aire, aunque también pueden estar ventilados de forma natural, que generalmente es común a todo el edificio o a amplios sectores y existe recirculación parcial del aire.
La mayoría son edificios herméticos (por ejemplo: las ventanas no pueden abrirse). Practican el ahorro energético y pretenden un ambiente térmico homogéneo mediante un sistema de cerramiento exterior continuo, como un muro cortina acristalado, frente a los sistemas convencionales de apertura de huecos de ventilación a través de ventanas practicables.
Las investigaciones muestran que casi siempre interviene el humo de tabaco como causa de la sintomatología.
Las superficies interiores pueden estar recubiertas con material textil, lo cual favorece una elevada relación entre superficie interior y volumen.
En más de un 40% se observaban molestias nasales, irritación en la garganta y cefaleas. Estos síntomas aumentaban en trabajadores ubicados en edificios con sistemas de aire acondicionado humidificado y frío. Se pudo comprobar que los edificios menos “dañados” eran los que permitían abrir ventanas y un cierto control referido a la ventilación, iluminación y temperatura
Sintomatología
La sintomatología que define el SEE puede ser muy variada, pudiendo llegar a ser compleja, ya que suele ser el resultado de la combinación de distintos factores. Los síntomas que definen al SEE pueden agruparse en cinco categorías:
Irritación de los ojos, de la nariz y/o de la garganta. Sensación de sequedad en membranas mucosas y piel. Ronquera. Respiración dificultosa. Elevada incidencia de infecciones respiratorias y resfriados.
Irritación de la piel. Eritemas (erupciones cutáneas). Hipersensibilidades específicas. En ciertos edificios pueden estar potenciadas algunas enfermedades comunes del individuo, tales como sinusitis y algunos tipos de eczemas.
Síntomas de neurotoxicidad. Nauseas, mareos y vértigos. Dolor de cabeza. Fatiga mental, somnolencia.
Reacciones no específicas.
Quejas relacionadas con los sentidos del olfato y del gusto.
La incidencia real del problema es desconocida, pero la OMS estima que afecta al 30% de los edificios modernos y que causa molestias al 10-30% de sus ocupantes.
Algunos de estos síntomas se comportan de forma característica, aumentando a lo largo de la jornada laboral y remitiendo o mejorando al abandonar el trabajo, desapareciendo incluso durante las vacaciones.
Prevención
Una calidad pobre del aire de interior puede mejorarse substancialmente aumentando el porcentaje de ventilación de modo de diluir los contaminantes. Además de una adecuada ventilación es importante que haya un buen mantenimiento ( Ver Calidad del Aire de Interiores)
El prototipo de estos edificios insanos son los modernos conjuntos de oficinas que se alzan en las mejores zonas comerciales y financieras de las ciudades, así como algunos hoteles y conjuntos arquitectónicos residenciales.
La prevención no corresponde sólo a los profesionales sanitarios. sino también a arquitectos, ingenieros y técnicos en sistemas de acondicionamiento de aire, que deberían considerar la existencia de este síndrome a la hora de diseñar edificios. Y disponer las siguientes medidas:
Evitar el tabaquismo en el interior del edificio.
En caso de no prohibir fumar en los lugares de trabajo debe limitarse a cuartos especialmente diseñados, evitando así que el humo se escape a otras partes del edificio. Si bien los costos de establecer cuartos diseñados para este propósito varían según el edificio y posiblemente resulten más caro que eliminar el fumar totalmente, porque debe cumplir ciertas condiciones: El aire del cuarto para fumar debe ser extraído directamente hacia el exterior por un extractor. No debe volver a circular en otras partes del edificio. Es necesario que la cantidad de aire que se extrae del cuarto sea mayor que la cantidad que recibe, asegurando así que el humo de segunda mano no se filtre a los lugares cercanos. No debe haber necesidad que las personas que no fuman usen el cuarto de fumar por ningún motivo. Debe ubicarse donde no se trabaje y donde nadie debe entrar como parte de sus responsabilidades de trabajo (EPA).
Ventilación adecuada, siendo la mejor la natural por las ventanas. Mientras que una ventilación adecuada de los espacios cerrados puede disminuir el olor del humo de tabaco en el ambiente (HTA), los riesgos para la salud no se eliminan mediante los métodos de ventilación generalmente aceptados. Las investigaciones realizadas han llegado a la conclusión de que no es factible la remoción total del humo de tabaco —una mezcla compleja de componentes gaseosos y partículas— a través de la ventilación.
Evitar decoraciones con materiales que acumulen polvo y que necesitan limpiarse con frecuencia con aspiradora.
Mantenimiento del aire acondicionado mediante la limpieza de conductos, elementos de filtrado bien diseñados y controlados. Además adecuada colocación de las tomas en exterior, evitando se absorban gases de escapes de automóviles.
Higienización permanente de locales, pisos, alfombras y tapizados, que son lugares de acumulación de ácaros, gérmenes y hongos.
Elementos y muebles que se introduzcan deben controlarse es su diseño y construcción, evitando los que puedan emitir gases nocivos.
Utilizar plantas anticontaminación como el POTUS, que contribuyen a eliminar los contaminantes del ambiente. Los científicos de NASA han descubierto que las plantas de interior utilizadas como adorno, colocadas en la oficina o el hogar no son solamente decorativas. Y varios tipos, como potus, dracaena, spathiphyllum,etc, son extraordinariamente útiles en absorber gases potencialmente dañinos y limpiar el aire en los modernos edificios.
Las plantas combaten la polución del aire existente en ambientes cerrados, absorbiendo las sustancias químicas a través de los poros que se encuentran en la cara inferior de las hojas. Las bacterias que normalmente se encuentran asociadas con las raíces ayudan a romper la estructura química de los contaminantes que luego serán captados por las raíces como nutrientes. Así el ecosistema hojas-raíces-suelo y microorganismos puede remover humo, sustancias orgánicas volátiles, microorganismos patógenos y radón. Las plantas de interior demostraron su capacidad de absorber ciertos gases tales como el formaldehído (presente en el humo de cigarrillo, materiales de aislación, pegamento para alfombras, etc), benceno (agente carcinogénico presente en el humo de tabaco y en ciertas soluciones limpiadoras) y el tricloroetileno (existente en adhesivos en aerosol y agente cancerígeno).
Potus
Edificio antihumo
En Mayo 2002 el consorcio de un edificio del Upper West Side de Manhattan determinó que las personas que se muden allí, a partir de ese momento, deberán ser no fumadores; esto debido a la cantidad de ocupantes del edificio que se quejaban del olor a humo de cigarrillo a través del sistema de ventilación.
La junta de propietarios de las Lincoln Towers, en el 180 de West End Avenue aprobó por unanimidad una resolución en la que señala que ya estaba prohibido fumar en las áreas públicas del complejo edilicio de 452 unidades y que de ahora en más estará prohibido también en los departamentos. Y un nuevo inquilino o propietario podrá ser obligado a dejar o vender su departamento si se descubre que viola la norma.
Este es el primer edificio antihumo que se conoce, aunque no lo es en su totalidad, porque la reglamentación no se aplica a los propietarios que ya viven allí y son fumadores. Pero muestra una norma de convivencia y de respeto a los demás, mediante una prevención con dos medidas:
Control de la fuente de contaminantes, sobre todo en la contaminación con humo de tabaco.
Modificación de los comportamientos que constituyen un riesgo para la salud, tal cual es el tabaquismo, porque el Síndrome del Edificio Enfermo se debe en gran parte a los comportamientos humanos en la producción de elementos contaminantes.
Resumen
El SEE se refiere a problemas del edificio que causan molestias y síntomas a sus ocupantes, generalmente en lugares de trabajo.
El principal contaminante productor del Síndrome del Edificio enfermo es el humo del Tabaco Ambiental.
Los intereses económicos que giran alrededor del tabaco y los comportamientos humanos con respecto al tabaquismo soslayan y minimizan ese dato de la realidad.
Otras causas de SEE están relacionadas con su arquitectura, en deficiencias de ventilación, fisuras en el suelo que dejan penetrar el radón o humedad. O por su diseño con muebles nuevos o elementos plásticos que emiten gases irritantes y por alfombras o elementos textiles que acumulan polvo y ácaros.
Estos problemas aumentan en edificios con deficiente ventilación y en los modernos edificios herméticos con sistemas de aire acondicionado.
Soluciones:
Eliminar el tabaco
Ventilación adecuada
Mantenimiento permanente y con regularidad de la estructura, sistemas de ventilación y limpieza
Colocar plantas de interior
Referencias
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Vicente Cubells Argudo - Calidad medioambiental del aire en espacios cerrados (IAQ) -Medio Ambiente y Prevención de Riesgos Laborales -SOLUZIONA calidad y medio ambiente (Zona Levante)
Gloria Cruceta
-Calidad ambiental en el interior de los edificios -Novedades normativas- Asociación Catalana de Empresas Especialistas en Síndrome del Edificio Enfermo -Octubre 2000Biblioteca del Congreso Nacional de Chile -Algunas plantas ayudan a reducir la contaminación intradomiciliaria -UNIDAD DE EXTENSION Y PUBLICACIONES -2001
UATA - Unión Antitabáquica Argentina- El humo ambiental del tabaco y la industria tabacalera-2002
Secretaría de Acción Sindical FIA UGT - Síndrome del Edificio Enfermo -ALMERÍA -2002
CEPIS -Contaminación del aire en interiores - Problemas de salud relacionados con el humo de tabaco en el ambiente
SEPAR - Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica - Malos aires en la oficina -Julio 2002
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LIC. CECILIA NOCERA - Plantas para el bienestar familiar - Association of Professional Landscape - Designers Assoc. Member -Revista Construir.2002
www.tabaquismo.freehosting.net
Mayo 2003