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Delitos del Tabaco

- Actividad delictiva de  las empresas tabacaleras -

- Fumar puede convertirse en  un delito -

- Argentina -

El tabaco es un producto mortal  que produce graves enfermedades y lleva a la muerte al 50 % de quienes lo consumen.

Promocionar y vender tabaco son delitos sociales legalmente perpetrados por las empresas tabacaleras
 

Introducción

Argentina es el segundo país de América latina con mayor proporción de fumadores: el 40,4% de la población, sólo precedido por Venezuela, donde fuma el 40,5%. Si se considera a los fumadores pasivos el 100 % de la población está expuesta a los daños que produce el tabaco.

El tabaquismo, en Argentina, impacta cada vez más entre los jóvenes y el inicio en el hábito de fumar se produce principalmente entre la niñez y la adolescencia y se está realizando cada vez en edades más tempranas, entre los 9 y 11 años. También el tabaquismo en Argentina en los últimos años creció  entre las mujeres y, sobre todo, en las menores de 20 años.

Debido a que es más fácil  frenar la iniciación al tabaco en los jóvenes que conseguir que los fumadores dejen de serlo,  es importante la prevención del comenzar a fumar. Pero para la industria del tabaco lo importante conseguir todo lo contrario, es decir lograr que los niños comiencen a fumar tempranamente, pues así se afianza la adicción. Hacia esto se dirige la publicidad del tabaco.

La industria del tabaco tiene un objetivo fundamental y central en la fabricación de los cigarrillos, y es lograr que el fumador obtenga suficiente nicotina para crear y mantener la adicción.

 

Causas del tabaquismo en Argentina

La OMS observa que el tabaquismo tiende a disminuir en los países desarrollados, pero aumenta en Argentina y en otras  naciones más pobres, donde se fuma cada vez más.

Argentina está atrasada en materia de legislación. Está prohibido fumar en edificios públicos, en escuelas, en hospitales, en la universidad; y hay espacios asignados para no fumadores en bares y restaurantes, pero esto no se respeta y se fuma en todos lados sin considerar la salud de los demás.

Tres causas explican la incoherencia del tabaquismo:

 

En el Congreso de la Nación Argentina

En Argentina crece el consumo de tabaco y causa preocupación observar que los niños y adolescentes, y sobre todo las mujeres jóvenes están aumentando el consumo de cigarrillos. Esto se debe a la crisis socioeconómica y a la publicidad de la industria del tabaco, dirigida especialmente a niños y mujeres, lo que se acentúa por el retraso en una legislación que lo controle y regule.

Las pocas ordenanzas y leyes que con timidez establecen alguna protección contra el humo de los cigarrillos, son soslayadas por los fumadores adictos y por la industria  tabacalera que se burla de tales disposiciones. Las tabacaleras buscan realizar publicidad  y marketing que no son previstos en la legislación; actualmente  la publicidad de cigarrillos no aparece en  televisión ni en la radio,  pero se presenta con facilidad en diarios y revistas,  o se muestran en afiches en las calles.  La realidad es que la publicidad de cigarrillos  siempre encuentra una forma de llegar  masivamente, a pesar de la legislación, por lo cual se deben aplicar  las normas sin dejar de lado el Código Penal y con la meta de suprimir toda publicitad.

 

Una solución: El artículo 201 el Código Penal

Algunos artículos de los códigos penal y civil pueden aplicarse a quienes producen y venden cigarrillos, pero hasta ahora no ha existido la voluntad política, social y jurídica para hacerlo. Los mismos abogados no inicial juicios por los daños causados por el tabaco porque saben que los perderían, debido a la distorsión de los conceptos sobre los daños el tabaco y la limitación de la justicia por la cantidad de jueces que fuman. La nicotina obnubila la solidaridad y hace que el fumador, juez o no, minimice o rechace los daños que causa el tabaco y, sobre todo, minimice las lesiones en los demás, fumadores pasivos.

El Artículo 201 del Código Penal dice: "Comete delito el que pusiere en venta, entregare o distribuyere medicamentos o mercaderías peligrosas para la salud, disimulando su carácter nocivo".

Muestra el delito simple que se consuma por venta de mercadería peligrosa para la salud, y su agravamiento por enfermedad o muerte exige que estas deriven del consumo de la mercadería.

Los cigarrillos son "mercaderías peligrosas para la salud", cuya peligrosidad ha sido comprobada porque produce graves enfermedades, debilitación permanente de la salud y ponen  en peligro la vida, por lo cual el art. 201 se complementa con los artículos 89 - 90 - 91.

Un infarto de miocardio, un accidente cerebro vascular, el cáncer pulmonar y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica son enfermedades gravísimas producidas por el tabaquismo. El daño causado por el tabaco se extiende a los convivientes del fumador y compañeros de trabajo, que sufren por la contaminación del ambiente por el humo del cigarrillo. Y se extiende también al agravio moral causado a la víctima y a sus familiares, que deben asumir la situación en que permanece la víctima, por la imprevisible evolución de su cuadro físico y mental.

 

Suprimir la Publicidad del tabaco

La OMS recomienda que los países prohíban toda la publicidad y promoción del tabaco, incluidas la entrega de muestras gratuitas y otros obsequios, la venta de productos que no son de tabaco pero que llevan un nombre comercial tabacalero, los anuncios en los puntos de venta y el patrocinio por las empresas tabacaleras de actos deportivos y culturales.

Puede considerarse que la publicidad del tabaco tiene todas las características para aparecer como ilícita: Atenta contra el derecho a la salud y más contra los niños, la juventud y la mujer; es manifiestamente engañosa y muchas veces subliminal.

La publicidad del tabaco es intrínsecamente perversa porque busca vender cigarrillos, elementos tóxicos que producen adicción y afectan la salud, agregándose que su estrategia se dirige principalmente a niños y jóvenes. En el hecho de promocionar elementos dañinos interviene, por parte de la industria tabacalera, el deseo de ganar dinero a cualquier costo, y desde las políticas de gobierno la dualidad e incoherencia al realizar actividades de promoción de la salud y prevención de enfermedades soslayando la realidad de la epidemia de tabaquismo, pues al mismo tiempo subvencionan los cultivos de tabaco, reciben los impuestos de su venta y permiten su publicidad.

La presión y manipulación de la publicidad por Philip Morris, Massalin Particulares y su Marlboro, están orientadas a lograr que fumen niños y adolescentes. Esto es claro y evidente en sus mensajes de marketing.

 Afiche en las calles de Córdoba  y en revistas

Éxito de la publicidad dirigida a los jóvenes

Las Compañías Tabacaleras siempre obstruyen los esfuerzos para limitar la publicidad y forman grupos de presión para influir sobre las autoridades realizando gestiones ante éstas, para derrotar cualquier esfuerzo emprendido para la restricción de la publicidad. La Organización Panamericana de la Salud presenta como ejemplo a Argentina, donde la compañía Philip Morris frustró los esfuerzos gubernamentales por prohibir la publicidad y mercadeo del tabaco orquestando en secreto una campaña para hacer propaganda a agencias y figuras deportivas.

En Diciembre 2003 se intensifica la publicidad en diarios y revistas siendo un ejemplo de esta actividad la publicidad del tabaco en el diario La Voz del Interior el domingo 21/12/2003. En la página 7 aparece una gran publicidad diciendo: "No venderles cigarrillos a los menores de 18 años es responsabilidad de los mayores". Así lo dispone la nueva ley 9113 de la Provincia y este aviso es iniciativa de los kiosqueros, de la Cámara del Tabaco y de Massalin Particulares. Pero a la vez en la página 5 un aviso de igual tamaño publicita los cigarrillos LM, y en toda la contratapa de su revista Rumbos aparece MARLBORO.

   

En el diario, página 7: 18 años

   

En el diario, página 5: LM

   
   

 
               

La Cámara del Tabaco y Massalin Particulares auspician "No venderles cigarrillos a los menores de 18 años" como un modo indirecto de publicidad subliminal, porque conocen que a los jóvenes les tienta lo prohibido, así que cuanto más se hable de ello, pues mejor.

 

En la revista: Marlboro

 
 

 
     

Como sucede en todo el mundo la industria del tabaco simula no querer vender cigarrillos a quienes realmente serán sus futuros clientes, para lo cual utiliza una publicidad engañosa.

La industria del tabaco se plantea crear un sentimiento de buena voluntad hacia ella llegando al público con una campaña que aparenta desalentar el tabaquismo en la juventud, con el objetivo de transmitir la idea de que la industria tabacalera no tiene interés en estimular a los jóvenes a que fumen y crear la imagen de que son empresas con responsabilidad ciudadana. Esto tiene por objeto resguardar a la actividad de nuevos ataques por parte de los movimientos contra el tabaquismo (OPS)

Y los menores siguen comprando cigarrillos...con decir que las etiquetas son  para sus padres...

 

Venta de cigarrillos

En Córdoba es un delito vender o proporcionar tabaco de cualquier manera a los menores, porque la ley N° 9113 en su  artículo 5º referido a comercialización, prohibe la venta de cigarrillos a menores de 18 años en toda la provincia y tiene un mensaje para los vendedores minoristas, y es que deben solicitar una identificación y dejar de vender a los niños, porque es un DELITO vender o proporcionar tabaco de cualquier manera a los menores.

También es un delito, aunque no reconocido como tal, el que establece el artículo 201 del Código Penal: "Comete delito el que pusiere en venta, entregare o distribuyere medicamentos o mercaderías peligrosas para la salud, disimulando su carácter nocivo".

El tabaco es extremadamente peligroso para la salud y se disimula su carácter nocivo relacionándolo con el deporte, el aire puro, la aventura, la fortaleza física y la elegancia. Además de no informar que el tabaco genera adicción las empresa tabacaleras no aclaran sobre los riesgos concretos del tabaco.

 

Prácticas de empresas tabacaleras

Las campañas para prevenir el tabaquismo en los jóvenes fueron diseñadas como maniobras de relaciones públicas para evitar una reglamentación significativa de la comercialización de cigarrillos, dice la Organización Panamericana de la Salud en un informe dado a conocer en Diciembre 2002

En  "La rentabilidad a costa de la gente", la OPS divulga esas y otras estrategias utilizadas durante el último decenio por Philip Morris, British American Tobacco, y otras empresas tabacaleras transnacionales en América Latina y el Caribe..

Revela que éstas gozaban de acceso a funcionarios clave del gobierno, lo que les permitió debilitar o evitar legislación sobre control de tabaco en varios países.

Agrega que se contrató a científicos en toda la región para tergiversar los resultados de trabajos que vinculan la exposición pasiva al humo del cigarrillo con enfermedades graves, mientras mantenían en secreto cualquier conexión con la industria tabacalera.

Las empresas tabacaleras durante décadas ocultaron información sobre los daños del tabaco, engañando a los consumidores afirmando la inocuidad de los cigarrillos, y desacreditaron estudios científicos independientes que relacionan el fumar con enfermedades. También modificaron la composición de los cigarrillos agregando amoníaco o utilizando tabaco transgénico, para hacerlos más adictivos aumentando la acción y duplicando la cantidad de nicotina.

En España por esto se regula con un  Real Decreto, a partir del 1 de enero de 2004, la composición de cada cigarrillo, que  no podrá tener contenidos superiores a 10 miligramos de alquitrán, 1 miligramo de nicotina y 10 miligramos de monóxido de carbono.

 

¿Fumar es un delito?

Por cierto que en ocasiones lo es. Si bien el fumador tiene la libertad de fumar y asumir el daño que pueda causarle, es evidente que no debería hacerlo cuando se encuentra en un lugar donde están personas que no fuman.

El derecho de cada persona termina  en el límite que supone el ámbito de otra persona, por lo cual el derecho de quien no fuma se convierte así en deber del fumador. Y la libertad en su nivel más elevado  emerge cuando esta persona que no fuma, sujeto de derechos inviolables, en este caso el derecho a respirar aire sin humo, es reconocida como tal.

Fumar se inicia por inducción y si bien parece una decisión personal, en realidad es una adicción. Hacerlo en un lugar cerrado, obligando a otros a respirar el humo es una imposición, y si hay niños es una agresión. Concretarlo en lugares donde la ley no lo permite, es un delito.

Recientemente The Lancet, una prestigiosa revista médica británica de referencia en el ámbito científico internacional, ha pedido al primer ministro del Reino Unido, Tony Blair, que prohíba el tabaco para que fumar sea un delito en ese país.

"Si el tabaco fuera una sustancia ilegal, la posesión de cigarrillos sería un delito y el número de fumadores se reduciría de forma drástica. Pedimos al Gobierno de Tony Blair que prohíba el tabaco, porque el 80% de los británicos no consume tabaco y tiene derecho a la libertad para no exponerse a agentes que se ha demostrado que son cancerígenos", afirma The Lancet.

Anteriormente 18 colegios de Medicina del Reino Unido enviaron una carta al reputado diario británico The Times para criticar al Gobierno por no introducir una ley que impida fumar en lugares públicos. Y Lancet vincula la reticencia del Ejecutivo a su temor a perder los grandes ingresos procedentes del gravamen al tabaco.

 

Fondo Especial del Tabaco: Un subsidio letal

La actividad tabacalera siempre ha sido subsidiada en Argentina con un Fondo Especial del Tabaco, que funciona bajo la forma de un esquema de impuesto al consumo final del producto cigarrillos, combinado con un subsidio a la producción del insumo tabaco.

Anualmente la autoridad de aplicación del régimen, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación fija el "precio de acopio" que es la remuneración que percibe el productor por parte de la industria doméstica o de la exportación. Adicionalmente el estado paga a los productores el "sobreprecio" que es un aporte variable en función de los tipos de tabacos y el "adicional de emergencia". La sumatoria: precio de acopio + sobreprecio + adicional de emergencia constituye el ingreso por kilogramo del productor tabacalero doméstico y su comparación con el precio internacional de tabacos similares, da una idea de la importancia del subsidio.

Los recursos con los que el estado financia sobreprecio + adicional de emergencia provienen básicamente de un impuesto del 7% del precio de venta de todos los cigarrillos consumidos en el país, que constituyen este Fondo Especial del Tabaco.

Lo que debe plantearse es la creación de un Fondo para sustituir los cultivos de tabaco.

 

Ministerios de Salud

En Argentina los Ministerios de Salud de la Nación y provinciales siguen las políticas de estado con respecto a la salud. Estas políticas han sido permisivas con respecto al tabaquismo, pero han cambiado en este año 2003 con la adhesión del país al Convenio Marco de Lucha Antitabáquica, comenzando los Ministerios de Salud a enfrentar al tabaco con seriedad.

En España se ha dado el caso de que la Asociacion  Defensora del Paciente (ADEPA) ha presentado una denuncia ante  los Juzgados de Instrucción de Madrid contra el Ministerio de Sanidad y Consumo, por presuntos delitos de lesiones y homicidios por imprudencia al autorizar las sustancias nocivas del tabaco.

Adepa ha incluído las siguientes advertencias establecidas por Sanidad en el etiquetado del tabaco: "El humo contiene benceno, nitrosaminas, formaldehído y cianuro de hidrógeno"; "Fumar puede matar"; "Fumar obstruye las arterias y provoca cardiopatías y accidentes cerbrovasculares"; y "Fumar perjudica gravemente su salud y la de los que están a su alrededor".

Adepa sostiene que el Ministerio no puede hacer estas advertencias y quedarse tan tranquilo, puesto que los perjudicados (fallecidos o lesionados) lo son por el consumo del tabaco.

Es decir que al Ministerio de Sanidad español se le podría acusar por omisión y consentimiento del  peligro, debido a la falta de iniciativa en priorizar la salud, pero la responsabilidad de los delitos de lesiones y homicidios sería de la industria del tabaco.

 

Conclusiones

La industria del tabaco ha utilizado estrategias agresivas en  Argentina y Latinoamérica para defender sus productos evidenciando habilidad para promoverlos. Cualquier industria tendría el derecho de hacer lo mismo, pero la diferencia reside en que el tabaco es el único producto que, al utilizarlo legalmente y según se indica, puede matar hasta el 50 %  de quienes lo consumen.

Hay que estudiar los aspectos penales de lo que hacen las empresas tabacaleras, que siempre soslayaron  conscientemente el riesgo sustancial y real de muerte para las personas, lo cual puede considerarse como homicidio involuntario.

Toda la publicidad sobre el tabaco es engañosa cumpla o no cumpla la legislación vigente. Promocionar una mercancía que produce enfermedades graves y mortalidad prematura es inmoral y repugna al sentido común.  No es lógico engañar a las personas, sobre todo a los jóvenes que están formando su escala de valores, y que erróneamente pueden tomar de la publicidad, con el deseo de integrar el grupo de los adultos adoptando el cigarrillo como seguridad e integración con sus pares

Una de las principales medidas a impulsar es la prohibición total de la publicidad del tabaco y de cualquier práctica de mercadotecnia dirigida a niños y adolescentes, los consumidores del futuro, porque  la publicidad es fundamental en el  hábito de fumar, sobre todo entre los jóvenes. No puede permitirse que un producto mortal para el 50 % de los fumadores, para quienes no fuman pero tienen que respirar el humo del tabaco y que llega a producir la Muerte Súbita de lactantes sanos, sea promocionado y vendido libremente.

Por esto debe considerarse la aplicación del art. 201 del Código Penal, a pesar de la leyenda que traen las etiquetas de  “El fumar es perjudicial para la salud” impuesta para advertir a los fumadores, que no basta para hacer desaparecer la responsabilidad de las tabacaleras porque la información no es suficiente por las condiciones inadvertidas del grave riesgo implícito para la salud y la integridad física que supone el consumo de cigarrillos.

Sería conveniente recurrir a tres medidas, para completar el proyecto enviado al Congreso que aumenta el impuesto a los cigarrillos:

 


Referencias

  • Código Penal Argentino

  • Código Civil Argentino

  • Manual de Derecho Penal- Ricardo Núñez- 2da Edición.1999

  • Derecho Penal - Carlos Creus- 3a Edición.1992

  • The Lancet - 5 de Diciembre 2003

  • Organización Panamericana de la Salud

  • Organización Mundial de la Salud

  • Ley Provincia de Córdoba ( Argentina) N° 9113 -Programa Provincial Permanente de Prevención y Control del Tabaquismo - sancionada en Córdoba el 28-05 03.

  • ANTECEDENTES LEGALES DEL TABAQUISMO en Córdoba y Argentina - 2003


  • www.tabaquismo.freehosting.net

    Enero 2004